viernes, 1 de mayo de 2026

Joaquim Pedro de Oliveira Martins, Historia de Portugal

PDF, EPUB Y MOBI EN INTERNET ARCHIVE 

El portugués Joaquim Pedro de Oliveira Martins (1845-1894) fue un autor afortunado en nuestro país, repetidamente encomiado por autores tan disímiles como Menéndez Pelayo, Valera, Juderías, Unamuno y Altamira, y en su día comunicamos su Historia de la Civilización Ibérica, que fue traducida al español en vida del autor. No así otras dos interesantes obras que nos proponemos incluir en Clásicos de Historia: la Historia de Portugal y la que podemos considerar su complemento, Brasil y las colonias portuguesas (dejamos por ahora de lado su Portugal contemporáneo). En una Advertencia preliminar en la primera de estas obras, Oliveira Martins se expresa así:

«En la Historia de la Civilización Ibérica intentamos estudiar el sistema de instituciones e ideas de la sociedad peninsular para explicar su vida colectiva, orgánica y moral. Allí consideramos la sociedad como un individuo y buscamos representarla física y moralmente. Ahora nuestro propósito es diferente... La mitad de la historia portuguesa está, por lo tanto, escrita en la Historia de la Civilización Ibérica: la mitad que trata de la vida de la sociedad, como un ente orgánico y moral. Se entenderá, pues, que nos abstendremos ahora de repetir lo dicho y que nos limitaremos a remitir al lector al libro precedente, indicando, cuando sea necesario, dónde se encuentra la explicación de las causas generales a las que el texto alude.

»Queda por hacer la segunda mitad; queda por caracterizar lo particular de la historia portuguesa. Resta dar vida a sus personajes y representar de forma realista el escenario en el que se desenvuelven: tal es el propósito de este libro, cuyas dificultades de ejecución superan con creces las del anterior. Antes, bastaban el conocimiento y el pensamiento; uno para describir cómo eran las cosas, el otro para indicar el principio y el sistema de la civilización. Ahora se requiere un talento especial, intuición histórica y un estilo que transmita la vitalidad propia de los seres vivos. Será necesaria toda la paciencia del lector para disculpar las imperfecciones del libro.

»Es necesario señalar otro aspecto y evitar una impresión equivocada en quien lea ambas obras sucesivamente. La Historia de Portugal consiste en una serie de escenas en las que, en su mayoría, el carácter de los hombres, sus acciones, los motivos inmediatos que las determinan y las condiciones y la forma en que se realizan, merecen más reproche que aplauso. Crímenes brutales, pasiones viles, abyecciones y miserias suelen componer la existencia humana; y por ello, más de un moralista ha condenado el estudio de la historia como perjudicial para la educación. En cambio, la Historia de la Civilización Ibérica destila un entusiasmo optimista que, a primera vista, parecería contradictorio con el carácter mezquino y ruin que presentan las acciones humanas. Un ejemplo bastará para demostrar este antagonismo: antes considerábamos las conquistas americanas y asiáticas una hazaña heroica; y ahora veremos la montaña de ignominia que es el imperio portugués en Oriente.»

Naturalmente, esta Historia de Portugal resulta bien diferente del Epítome barroco de Manuel de Faria, que presentamos hace unas semanas. En primer lugar, parte de lo evidente: Portugal nace con la creación del condado de Portugal y de su separación del reino de León; la nación es el resultado de la actuación de una persona determinada. Y Oliveira, además, puede aprovechar el ingente trabajo realizado por numerosos investigadores, como Alexandre Herculano (1810-1877), autor de una documentada y extensa Historia de Portugal (que sólo alcanza el siglo XIII).

Pero la obra de Oliveira es, como todas, hija de su tiempo… y de sus planteamientos ideológicos: el autor juzga, toma partido ante los acontecimientos, y hace responsable a los culpables. Así, en lo referente al fracaso del imperio portugués en Asia (capítulo «El viaje a la India»), la deplorable casa de Avis, la incuria de la Inquisición, la catástrofe de la Jornada de África, el dominio español, la incapacidad de la casa de Braganza... Y durante tres siglos el papel atroz que atribuye a los jesuitas en el decurso de los acontecimientos, que resulta curiosamente similar al que desde las orillas ideológicas contrarias se atribuye a la masonería.

Oliveira tiene claro que el resultado necesario de todo ello es, por tanto, la decadencia: tras el éxito en la creación de la nación portuguesa, que culmina con la victoria en Aljubarrota y con la prodigiosa época de los descubrimientos, se produce la progresiva descomposición del reino. La responsabilidad está en las élites, imbuidas de un jesuitismo atroz, pero también en el pueblo, seducido por un sebastianismo adormecedor, esperanzado en la llegada de un redentor prodigioso. Los intentos de corregir la situación (el marqués de Pombal, el oro del Brasil, el liberalismo…) han dado unos resultados limitados por la persistencia de tendencias negativas en la sociedad portuguesa. Olivera concluye así: «¿Continúa la decadencia nacional, aparentemente interrumpida tan solo por ideas revolucionarias y por la restauración de las fuerzas económicas impulsadas por el utilitarismo universal? ¿O estamos presenciando un fenómeno de oscura reconstitución?»

Armada portuguesa, Livro de Lisuarte de Abreu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario