jueves, 11 de junio de 2026

Gareth Jones, Un periodista galés en la Unión Soviética (1930-1935)

PDF, EPUB Y MOBI EN INTERNET ARCHIVE 

La víspera de cumplir treinta años, tras apenas cinco de carrera periodística, Gareth Richard Vaughan Jones fue asesinado por los bandidos que lo habían secuestrado, en algún lugar de la Mongolia china, colindante tanto con la Unión Soviética como con la Manchuria ocupada por Japón. El ex primer ministro británico David Lloyd George recordaba así al que había sido su secretario:

«Esa parte del mundo es un hervidero de intrigas y conflictos, y seguramente uno u otro grupo de personas involucradas sabía que el señor Gareth Jones estaba demasiado al tanto de lo que sucedía. Le apasionaba descubrir qué ocurría en tierras extranjeras, dondequiera que hubiera problemas, y en el discurrir de sus investigaciones no rehuía ningún peligro. Siempre temí que se arriesgase demasiado. Nada escapaba a su observación, y no permitía que ningún obstáculo lo desviara de su camino cuando creía que había algún dato que podía obtener. Tenía la habilidad casi infalible de llegar a lo que importaba.»

Gareth Jones (1905-1935) tuvo una preparación, una actividad y una influencia considerable a pesar de su corta vida. Con una extraordinaria capacidad para las lenguas, además de sus nativos galés e inglés, hablaba francés, alemán y ruso. Esto le permitió contactar directamente con la gente corriente de muchos países, más allá de la esfera oficial. Fue principalmente un periodista independiente, que publicó sus reportajes, crónicas y entrevistas en un gran número de periódicos británicos y norteamericanos, aunque mantuvo una especial relación con The Western Mail, de Cardiff. Se interesó especialmente por los estados totalitarios de los años treinta, a todos los cuales viajó: Unión Soviética, Alemania y Japón; y en general, por las relaciones internacionales. Pero no descuidó asuntos más próximos, como Irlanda y su Gales natal.

La mayor repercusión de su trabajo la obtuvo con sus artículos sobre la hambruna soviética. Viajó a la URSS en 1930, 1931 y 1933, y en los sucesivos artículos que publica se puede apreciar cómo se deteriora progresivamente la situación económica y social con la colectivización agraria. En su último viaje logra desembarazase de la tutela gubernamental y recorre a pie zonas rurales de Ucrania, donde comprueba la extrema gravedad de la hambruna. Nada más salir del país convoca en Berlín una conferencia de prensa en la que denuncia la catastrófica situación en que se encuentra el mayoritario campesinado de Ucrania y otras zonas. Corrobora así lo que había expresado por esas mismas fechas Malcom Muggeridge en los artículos que incluimos en la pasada entrega de Clásicos de Historia.

La información tuvo una enorme difusión, y naturalmente fue negada rápidamente por intelectuales de izquierda y compañeros de viaje. El corresponsal de The New York Times, Walter Duranty, se apresuró a negar la hambruna y a minimizar aquellas dificultades alimentarias. Las justificó, además, de un modo que será recordado: «Pero, para decirlo sin rodeos, no se puede hacer una tortilla sin romper los huevos.» En su respuesta, Gareth Jones denuncia el esfuerzo por maquillar la terrible situación: «A la hambruna la llaman eufemísticamente escasez de alimentos y suavizan la expresión morir de hambre para que se lea como mortalidad generalizada por enfermedades debidas a la desnutrición

Hemos tomado estos modélicos ejemplos de investigación periodística de la excelente web de The Gareth Jones Society, con la que su familia y amigos velan por la memoria y la obra de este gran periodista. Son unos cuarenta artículos publicados en The News Chronicle, The Times, The Western Mail, New York Evening Post, The Daily Express, The London Evening Standard, The New York Times, New York American, y Los Angeles Examiner. Quizás puedan resultar un tanto reiterativos, ya que las anécdotas y las reflexiones se repiten necesariamente. Y sin embargo este hecho puede contribuir a que el lector reciba un poderoso efecto acumulativo de la angustia y desesperación que trasmiten al autor los campesinos ucranianos con los que convive.

Ivan Vladimirov, Lección de comunismo a los campesinos

No hay comentarios:

Publicar un comentario